21 de junio de 2016

Patatas rellenas de huevo y trufa

Una de las cosas que más me gusta rellenar son las patatas. Como se complementan a la perfección con todo lo que les pongas, es una gozada variar con su relleno cada vez que las preparo en casa. De la forma en la que os las traigo hoy, quedan divinas y como podréis leer, son super fáciles de hacer. Con una buena ensalada acompañándolas son un disfrute hasta el último bocado.


Ingredientes:

- 4 patatas grandes.
- 4 huevos.
- 1 cebolla morada.
- 1 trufa negra en conserva.
- Unos tallos de cebollino.
- Sal en escamas.
- Sal
- Pimientas variadas.
- Aceite de Oliva Virgen.


Preparación:

- El día anterior coceremos las patatas con la piel y en agua con sal hasta que estén tiernas. No conviene pasarnos en la cocción ya que luego irán al horno y antes tendremos que quitarles dicha piel. Correríamos el riesgo de que se nos rompan, por eso mejor cocerlas de un día para otro y también estarán frías completamente, lo que nos permitirá manejarlas mucho mejor.
- Una vez listas, las retiramos a un plato y las dejamos enfriar hasta el día siguiente.
- Cuando nos dispongamos a prepararlas comenzamos con pelarlas y, con una cucharilla o un saca bolas retiramos la pulpa para obtener cuatro barquitas.
- Escurrimos la trufa reservando el jugo de la conservación. La rallamos.
- Cascamos los huevos separando las claras de las yemas y colocando a cada cual en recipientes individuales. Mismamente unos vasos de agua os valdrán para tal fin.


- Pelamos la cebolla y la picamos, para pocharla después en una sartén con un 3 cucharadas de aceite y una pizca de sal. Dejamos que se vaya haciendo lentamente hasta que quede blandita.
- Añadimos el jugo de la trufa y dejamos que reduzca unos 30 segundos.
- Repartimos la cebolla en las barquitas de patata, reservando unpoco de la trufa rallada y añadiendo la restante.
- Agregar las claras y salpimentar. Las colocamos dentro de una fuente refractaria.
- Asamos las patatas en el horno precalentado a 180º hasta que la clara comience e estar cuajada.
- En ese momento retiramos la fuente con cuidado y añadimos las yemas.
- Horneamos hasta que estén cuajadas o semi cuajadas, eso ya a vuestro gusto.
- Las sacamos del horno y las espolvoreamos con el cebollino picado, la trufa reservada, un poquito más de pimienta y la sal en escamas.
- Servir enseguida.




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17 de junio de 2016

Flan de nata y canela

Su gran versatilidad permite cientos de combinaciones con variedad de ingredientes, lo que ha hecho de él, uno de los postres más consumidos y populares. Hoy os traigo un flan con un sabor realmente exquisito, sobre todo para los amantes de la canela como es mi caso.
La textura es muy suave y ligera, se deshace al meterlo en la boca y bien fresquito es una delicia total. Una opción ideal para llevar a la mesa ,en cualquier ocasión y en cualquier época del año.


Ingredientes:

- 400 mlts de nata
- 4 huevos.
- 1/2 lt de leche
- 100 grs de azúcar.
- 1 cucharadita rasa de canela en polvo.
- Caramelo líquido


Preparación:

- Precalentamos el horno a 180º.
- Metemos dentro una bandeja con agua, para cocer luego los flanes al baño María.
- En un cazo echamos la leche y la canela, calentamos un poco removiendo continuadamente para que se mezcle bien la canela. No tiene que hervir, solo calentarse unos minutos para que la leche tome el sabor de la canela.
- Reservamos fuera del fuego y dejamos que enfríe del todo.
- Luego caramelizamos los moldes. En este caso son individuales y han salido seis, pero también podéis hacerlo en un molde grande.


- En un bol amplio vertemos la nata, los huevos y el azúcar . Batimos un par minutos.
- Añadimos la leche ya fría a la mezcla anterior y volvemos a batir para mezclar todo el conjunto.
- Llenamos los moldes y los metemos dentro del horno en la bandeja con agua.
- Dejamos cocer al baño María durante 1 hora a 180º.


- Si vemos que mientras se hacen los flanes toman demasiado color por arriba, los cubriremos con papel de aluminio.
- Una vez listos, los dejamos 2 minutos dentro del horno apagado. Si veis que tiemblan un poquito, no pasa nada, acabarán de cuajar en la nevera.
- Los sacamos del horno con cuidado y los dejamos templar.
- Ya fríos, los metemos en la nevera para que cuajen del todo. Mejor consumir al día siguiente.






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